Postboda en París: Blanca y Daniel

 

Con Blanca y Daniel una cosa está clara, las palabras no se las lleva el viento. Hablamos de una postboda en París y aquí está el resultado. Hemos pasado el día de los enamorados en la ciudad de la luz, en la ciudad del AMOR. Cantidad de momentos inolvidables para una pareja que se adora y, para mí, que tuve la oportunidad de pasarlo junto a ellos. La ola de frío (casi) no nos impidió pasear por los rincones más ROMÁNTICOS de la ciudad, saborear una y otra vez todos esos momentos especiales que se dan con mayor intensidad, si cabe, en este bello lugar. Pero al final, lo que hace romántica a una ciudad son las PERSONAS que acuden a ella. Vosotros habéis hecho una vez más romántica a París!! Ya se os echa de menos!!

Muchos besos!!

puedes ver el reportaje de preboda aquí 

puedes ver el reportaje de boda aquí

  • Puff Manu, me ha emocionado tu comentario, me dejas sin palabras. Mil gracias, de corazón!! Es una gran motivación leer un comentario así de un referente a seguir en el mundo de la fotografía y en lo personal. Un abrazo fuerte!!

  • Manu Jiménez said:

    No me gusta ser pelota y siempre intento ser lo más sincero posible, por lo que me veo obligado a decirte que este es uno de los mejores reportajes que he visto porque está lleno de naturalidad, detalles y sentimientos.
    Creo que en este reportaje postboda no sólo transmites lo que sienten los fotografiados sino que se plasma la grandísima persona que eres.
    Me quito el sombrero.

  • Carlos Vaquero said:

    Genial!!!!!! Qué pasada! ENHORABUENA!!

  • Sara Lobla said:

    Fantástico trabajo compañero <3!! afortunado por haber podido hacerlo en la ciudad del amoR.

  • Maria Jose Lopez Mourelos said:

    Alberto, un reportaje genial. Impresionante!!! Enhorabuena por conseguir emocionar con cada foto.

  • Anónimo said:

    Que ganas de ver el reportaje enterito! Seguro que nos dejas con la boca abierta...igual que con los anteriores. Con el calor del amor y las instantáneas sacadas del viaje, seguro que el frío se olvida. Enhorabuena Alberto, siempre merece la pena disfrutar de tus fotografías.